El senador e hijo del exmandatario se quedó con más del 47% de los votos y aventajó por tres puntos al jefe de Estado. Sin embargo, se necesitaba más del 50% del respaldo del electorado para ganar en primera vuelta. Hubo más de 30 millones de brasileños que no votaron.

Lula da Silva y Flávio Bolsonaro definirán la presidencia de Brasil en un balotaje el 25 de octubre.
