La cantidad de trabajadores en blanco se redujo un 0,3% interanual en marzo, con una afectación que recayó principalmente sobre los asalariados del sector privado.

Durante marzo de este año, el total de personas con trabajo registrado en la Argentina llegó a 12,830 millones, lo que implicó una pérdida de 40.900 puestos respecto al mismo mes del año anterior y una retracción del 0,3%, que castigó especialmente al sector asalariado privado.
En comparación con febrero, se observó un descenso del 0,2%, con resultados negativos en todas las modalidades de ocupación, según las estadísticas de la Secretaría de Trabajo, Empleo y Seguridad Social. Para abril, en tanto, la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) mostró que el nivel de empleo privado registrado en empresas de más de 10 personas, considerando el total de aglomerados urbanos relevados, volvió a arrojar un signo negativo del 0,1%.
Las cifras oficiales indican que en marzo había 9,995 millones de personas con empleo asalariado registrado (abarcando sector privado, sector público y servicio doméstico), y 2,834 millones con trabajo independiente (monotributistas y autónomos).
A pesar de que marzo suele ser un mes de reactivación tras las vacaciones, el empleo asalariado registrado presentó una variación negativa del 0,1% frente al mes anterior. El reporte oficial detalla que "todos los segmentos que integran esta categoría mostraron una reducción de empleo en ese período: tanto el empleo asalariado privado como el público retrocedieron un 0,1% mientras que el trabajo en casas particulares se redujo un 0,2%".
Por su parte, el trabajo independiente cayó un 0,6% intermensual, también en todas sus variantes: monotributo social bajó un 2,1%, autónomos un 1,3% y monotributo un 0,3%. En términos interanuales, el empleo asalariado se redujo un 1,2%, equivalente a 116.500 trabajadores menos. Dentro de ese segmento, el asalariado privado cayó un 1,5% (96.600 personas menos), el público un 0,5% (18.200 menos) y el servicio doméstico un 0,4% (1.700 menos).
El informe oficial confirma la tendencia decreciente de la ocupación formal y anticipa un nuevo retroceso para abril.
El trabajo independiente en su conjunto, en cambio, mostró una expansión interanual del 2,7%, sumando 75.600 personas. Dentro de este grupo se observan comportamientos dispares: los monotributistas aumentaron un 3,3% (70.000 más), los monotributistas sociales subieron un 3% (7.000 más), mientras que los autónomos cayeron un 0,5% (1.900 menos).
El empleo asalariado privado alcanzó en marzo los 6,188 millones de personas, un 0,1% por debajo del nivel del mes anterior y un 1,5% menos que en marzo de 2025. El informe destaca que “desde septiembre de 2023 el empleo asalariado formal del sector privado muestra una tendencia descendente. La caída fue particularmente pronunciada durante el primer trimestre de 2024, para luego moderarse y estabilizarse hacia la segunda mitad de ese año. Entre octubre y diciembre de 2024 se observó una recuperación moderada, que permitió recuperar parcialmente las pérdidas acumuladas en los meses previos. Sin embargo, durante los primeros meses de 2025 el empleo permaneció prácticamente sin variaciones y, a partir de junio de ese año, retomó una trayectoria descendente. Esta nueva fase contractiva se extendió durante el segundo semestre de 2025 (a un ritmo promedio mensual del -0,2%) y continuó durante el primer trimestre de 2026, aunque con una intensidad algo más moderada (-0,1% promedio mensual)”.
Por sectores, el comportamiento laboral fue desigual en la medición mensual: cuatro ramas aumentaron el empleo, cuatro se mantuvieron estables y seis lo redujeron. Las actividades con suba respecto de febrero fueron Explotación de minas y canteras (0,5%), Pesca (0,3%), Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (0,3%), y Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (0,1%).
