A principios de noviembre, el Presidente y su hermana viajaban a Oslo para la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz y volvieron a Buenos Aires con las manos vacías y el orgullo herido.

“No hay plata…”. Este es el mantra que repite hasta el hartazgo Javier Milei toda vez que se le reclaman recursos básicos para la población, como los destinados a jubilados y pensionados, a la educación, a la salud o para el amparo de los discapacitados.
Sin embargo, para los viajes turísticos del Presidente parece que sí la hay, porque gastó una fortuna para realizar un viaje a la capital de Noruega, adonde pretendía una foto con la Nobel de la Paz que no pudo ser. Es decir, de puro gusto nomás.
En efecto, para su álbum personal Milei quería una foto con María Corina Machado en la entrega del Premio Nobel de la Paz que tuvo lugar en Oslo, a un costo exorbitante, que encima no obtuvo.
Tras participar de la ceremonia realizada en el Ayuntamiento de la capital noruega, el argentino también tenía pensado reunirse con el monarca Rey Harald V y con el primer ministro del país escandinavo, Jonas Gahr Støre, con quienes tampoco logró reunirse.
En concreto, regresó a Buenos Aires con las manos totalmente vacías y el orgullo herido…

