Cecilia Castilla, investigadora del CONICET llevó tranquilidad a la población ante el anuncio de un caso de rabia detectado en un murciélago en la Capital catamarqueña. Destacó la importancia de la inmunización en mascotas.- eldiariodecatamarca.com – La Isla FM

La confirmación por parte del Ministerio de Salud provincial sobre el hallazgo de un murciélago positivo para rabia encendió las alertas en la comunidad. Sin embargo, especialistas en la materia remarcan que no existe un brote ni motivo para el pánico, sino la necesidad de reforzar las medidas preventivas habituales.
En diálogo con el Periodista José Alsina Alcobert, para el programa “La Mañana en La Isla”, a través de La Isla FM 107.9 y eldiariodecatamarca.com, la bióloga e investigadora del CONICET, Cecilia Castilla, explicó que la rabia es una enfermedad grave y mortal para los seres humanos, pero que posee un ciclo natural en la fauna silvestre "La circulación de la rabia ocurre de manera habitual en mamíferos silvestres como murciélagos o zorros. No es un fenómeno excepcional, sino un ciclo biológico propio de la naturaleza", aclaró la especialista.
El principal interrogante de la comunidad radica en cómo evitar que el virus se traslade a los animales de producción o de compañía. Al respecto, Castilla enfatizó que “la humanidad cuenta con herramientas eficaces para controlar la enfermedad, la inmunización actúa como una barrera efectiva. Si un perro o un gato entra en contacto con un animal silvestre infectado, pero cuenta con sus dosis al día, el ciclo de transmisión se interrumpe de inmediato”.
La investigadora recordó que la vacuna contra la rabia en perros, gatos y ganado debe aplicarse una vez al año, sin excepción.
Recomendaciones ante la aparición de caso de rabia en la Capital de Catamarca
Castilla hizo referencia a la función ecosistémica de los murciélagos insectívoros presentes en la región urbana y rural de Catamarca, y al respecto mencionó que “estas especies controlan plagas agrícolas y mosquitos transmisores de diversas enfermedades”.
Asimismo, advirtió sobre los riesgos de intentar eliminarlos mediante venenos u otros métodos informales “Los venenos comerciales no suelen matar a estos mamíferos, sino que los aletargan o atontan, facilitando que caigan al suelo y aumente el riesgo de contacto con personas o mascotas”.
Luego añadió “Su eliminación masiva genera un impacto ecológico negativo mayor que la presencia de un caso puntual de rabia. Ante la presencia de colonias en edificaciones, se recomienda recurrir a profesionales que apliquen métodos de exclusión avalados por el Programa de Conservación de Murciélagos de Argentina”
Frente a la posibilidad de encontrar un ejemplar caído o con comportamientos anómalos (como parálisis o imposibilidad de volar), Castilla recomiendó: “No tocar al animal, evitar el contacto directo bajo cualquier circunstancia, dar participación al área de Zoonosis de la provincia para que personal capacitado realice la recolección segura del ejemplar”.
“En caso de haber sufrido una mordedura o contacto directo con saliva, acudir de urgencia a un centro de salud para iniciar el protocolo de vacunación posexposición”.
La especialista concluyó destacando que la respuesta institucional ante el caso detectado fue la adecuada, activando los anillos de vacunación preventivos y demostrando que los protocolos vigentes son efectivos para resguardar la salud pública.
