Además, el área dialoguista del partido y sus gobernadores se despegaron de las críticas al oficialismo y aseguraron que no fueron consultados antes de publicar el texto.

El duro comunicado del PRO contra el Gobierno no fue bien recibido por el ala más dialoguista del partido, entre ellos gobernadores y el jefe de la bancada en Diputados, Cristian Ritondo, quienes aseguraron no haber sido consultados. En Casa Rosada interpretaron un intento de Mauricio Macri de tensar la cuerda para negociar de cara a 2027.
“Acompañar el cambio no es aplaudir todo. Mucho menos, aplaudir lo que está mal. Apoyar el cambio es otra cosa: es decir lo que falta. Es decir la verdad, aunque duela. Es reclamar lo que se prometió y todavía no llegó”, se leía el texto partidario difundido este domingo.
Los gobernadores se despegaron y señalaron que el comunicado fue una decisión unilateral de Mauricio Macri.
Cerca de Cristian Ritondo replicaron que él tampoco había sido consultado al respecto y que la maniobra no pasó por la mesa ejecutiva del espacio.
“Nuestra visión es que, por encima de cualquier diferencia, tenemos la obligación de cuidar esta oportunidad de cambio que eligieron los argentinos. Podemos tener matices o distintas miradas con el gobierno, y cuando vemos un error lo señalamos con responsabilidad. Pero lo que no tenemos que hacer, bajo ningún punto de vista, es hacerle el juego a los que quieren que todo explote para volver al pasado”, advirtieron cerca del jefe de bloque.
La lectura del Gobierno sobre el comunicado del PRO
El Gobierno atribuyó la ofensiva a un intento de Mauricio Macri de reposicionar al partido ante las negociaciones electorales del próximo año. “Es tensar la cuerda para hacerse respetar de cara a lo que viene, algo esperable”, analizó una fuente que recorre los pasillos de la Casa Rosada.
En paralelo, uno de los integrantes de la mesa política del Gobierno consideró que el PRO no tiene mucho margen de crecimiento para 2027: “Veo que están intentando llegar a un techo de representación entre el 3% y el 5% para sentarse a negociar después. El tema es que, ante la polarización de la recta final, eso tiende a bajar las alternativas intermedias sin posibilidades reales”.
Por fuera del comunicado, los movimientos de Mauricio Macri comenzaron en marzo con el acto en Parque Norte, cuando planteó que el PRO buscará ser el “próximo paso” y completar lo que sigue a este Gobierno. El mensaje, en tono proselitista, anticipó la decisión de que el espacio tenga un candidato propio en las próximas elecciones.
El camino rumbo a 2027 y las posibles repercusiones en el Congreso
Ese escenario abre diferentes miradas en la Casa Rosada. Algunos funcionarios se limitan a expresar que pensar hoy en 2027 es “ciencia ficción” y que el Gobierno debe abocarse a gestionar. Otras fuentes consideran que el PRO no se arriesgará a presentarse y obtener un magro resultado en las urnas. “No creo que llegue a eso ni le convenga. Sería un escenario catastrófico para su espacio”, manifestaron.
Sin embargo, en otra de las alas de Balcarce 50 insisten con que falta mucho y se niegan a descartar posibilidades. “Todos los escenarios son posibles”.
En el mientras tanto, el Gobierno confía en que los gestos de rebeldía del expresidente no afecten la dinámica de su alianza en el Congreso, donde, salvo por las diferencias en cuanto a la eliminación de las PASO, el PRO todavía se muestra alineado con el oficialismo.
Sin embargo, cerca de la conducción del partido en la Cámara de Diputados enviaron una advertencia. “Que quede claro: esto no es solo una responsabilidad del PRO. También lo es del oficialismo y de todas las fuerzas que, aun teniendo diferencias, entienden que no podemos volver atrás y echar por tierra el esfuerzo y la esperanza de millones de argentinos.”