Julián De Diego, abogado que participó en la redacción de la Reforma Laboral, lanzó una dura crítica. Conocé el sueldo de los integrantes de la Cámara alta.

La reciente media sanción de la Reforma Laboral en el Senado sigue generando fuertes repercusiones, pero esta vez las críticas no llegaron desde la oposición o los sindicatos, sino desde el riñón mismo de la redacción del proyecto. Aseguran que los legisladores "nunca leyeron la ley".
Julián De Diego, un reconocido abogado laboralista que participó activamente en la elaboración de la normativa impulsada por el gobierno de Javier Milei, lanzó una dura acusación contra los legisladores. En declaraciones televisivas, el experto aseguró que "la mayoría" de los representantes "nunca leyeron la ley" que están debatiendo.
"No tienen elementos para debatir"
El letrado fue tajante al evaluar el nivel de conocimiento técnico de los senadores que le dieron luz verde a la iniciativa. Según De Diego, los legisladores carecen de los elementos suficientes para exponer o debatir con seriedad sobre el texto.
La preocupación del abogado radica en que la reforma toca fibras sensibles del mercado de trabajo, como la flexibilización del régimen de horas extras (con nuevos esquemas de compensación) y modificaciones drásticas en el cálculo de indemnizaciones y salarios ante contratiempos extralaborales. Para De Diego, estas disposiciones exigen una revisión minuciosa para evitar "consecuencias adversas para los trabajadores".
¿Cuánto cobra un senador nacional en Argentina?
Las declaraciones de De Diego reavivaron la indignación social, poniendo el foco en la responsabilidad de los legisladores y, consecuentemente, en sus ingresos.
Según un reciente informe elaborado por la organización Directorio Legislativo —que releva los ingresos parlamentarios en América Latina para 2025—, el Senado argentino presenta un "esquema dual" en sus dietas, producto de una decisión administrativa tomada a mediados de año.
En junio de 2025, la presidenta del Senado, Victoria Villarruel, firmó un decreto que permitió a los senadores desacoplarse de los aumentos otorgados a los empleados legislativos. Esto generó dos escalas salariales bien diferenciadas:
Los que aceptaron el aumento: Perciben una remuneración bruta mensual de US$ 8.105. Este monto los ubica en el sexto puesto de los legisladores mejor pagos de América Latina.
Los que rechazaron el aumento: Cobran un salario bruto mensual de US$ 6.709, posicionándose en el décimo lugar del ranking regional.
Esta brecha interna, que roza los US$ 1.400 mensuales, contrasta fuertemente con las dietas de la Cámara de Diputados, cuyos integrantes perciben ingresos menores y se ubican recién en el 14° puesto a nivel latinoamericano.

